El Instituto Promotor de la Vivienda de Nayarit (Iprovinay) informó un avance en los indicadores de calidad de vida de la entidad, al registrar una disminución del 3 por ciento en las tasas de hacinamiento y precariedad habitacional.
Manuel Fonseca Altamirano, director del organismo, explicó que este resultado obedece a la aplicación de programas focalizados que atienden directamente las carencias estructurales de los hogares en sectores vulnerables.
En el último periodo se concretaron más de 5 mil acciones de vivienda, que incluyen la construcción de cuartos adicionales, instalación de pisos firmes y entrega de equipamiento básico como tinacos. Estas intervenciones buscan no solo mejorar la apariencia de las casas, sino resolver problemas de salubridad y espacio que inciden en el desarrollo integral de las familias nayaritas.
El funcionario destacó que la estrategia se sustenta en estudios socioeconómicos que permiten ubicar las zonas con mayor rezago, tanto urbanas como rurales. La prioridad ha sido sustituir materiales precarios y dotar de servicios básicos a viviendas que históricamente quedaron fuera de los planes de desarrollo urbano, garantizando así el derecho a una vivienda digna.
Fonseca Altamirano aseguró que estas acciones seguirán siendo una prioridad para la administración estatal, con la meta de cerrar la brecha de desigualdad habitacional. Se prevé que al finalizar el año se amplíe el padrón de beneficiarios, consolidando una política pública que impacta directamente en el bienestar y la seguridad patrimonial de miles de ciudadanos.

