La venta de tortillas en hieleras, práctica común en tianguis y colonias populares, ha generado controversia en Nayarit luego de que la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) advirtiera sanciones de hasta 4 millones de pesos por incumplir normas sanitarias y de etiquetado.
Aunque no existe una prohibición específica sobre el uso de hieleras, la autoridad señala que el problema radica en la falta de cumplimiento de la Norma Oficial Mexicana NOM-187, que exige información clara sobre peso, fecha de elaboración y caducidad.
En Tamaulipas, Profeco ya realizó operativos para verificar esta modalidad de venta, lo que encendió las alarmas en otros estados, incluido Nayarit, donde comerciantes temen que las inspecciones afecten sus ingresos. Los vendedores defienden la hielera como un recurso práctico para mantener el producto caliente, mientras que los consumidores exigen transparencia y condiciones de higiene.
La delegación de Profeco en Nayarit prevé intensificar revisiones en mercados y puntos de venta informales. El debate refleja un choque entre tradición popular y normatividad: por un lado, la defensa de un método arraigado en la cultura local; por otro, la exigencia de garantizar seguridad alimentaria y evitar abusos en el comercio.
El tema se mantiene en la agenda pública, pues toca directamente el bolsillo y la mesa de las familias nayaritas.

