El Gobierno de México, a través de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), impulsa acciones coordinadas con los tres órdenes de gobierno y la sociedad para sanear y restaurar el río Lerma–Santiago, en beneficio de más de 21 millones de personas. Este proyecto forma parte de los 100 compromisos asumidos por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.

Las medidas incluyen la construcción, rehabilitación y ampliación de seis plantas de tratamiento de aguas residuales, así como la reconversión energética de otras siete para garantizar su operación sustentable. En paralelo, se han reforzado las labores de inspección y vigilancia: durante 2025, Profepa realizó 78 inspecciones y Conagua 131, con el objetivo de frenar descargas contaminantes y detener prácticas ilegales como la invasión y relleno de la zona federal.

El esfuerzo también contempla la protección de espacios hidrológicos estratégicos, como los humedales El Ahogado y Las Ciénegas del Alto Lerma, la delimitación de más de 160 kilómetros de zona federal y la reforestación de márgenes del río. Además, se desarrollan nuevos instrumentos de política pública con enfoque de cuenca y economía circular, entre ellos el Plan Regional de Desarrollo Urbano con Enfoque de Cuenca en municipios del Estado de México.

La Ley General de Aguas, recientemente aprobada, fortalece la coordinación interinstitucional y permite ampliar el monitoreo de la calidad del agua, incentivar investigaciones científicas y diseñar estrategias más precisas para combatir la contaminación.

La recuperación del Lerma–Santiago se apoya en un modelo de gobernanza que involucra a más de 80 instituciones, mil empresas y la participación activa de más de 20 mil personas de la academia, colectivos y comunidades locales.