Rehabilitación tardía de la carretera Ruiz–Zacatecas: comunidades serranas reclaman años de abandono

Tras años de deterioro y reclamos constantes de la población, el gobierno de Nayarit puso en marcha la rehabilitación de la carretera Ruiz–Zacatecas, en el tramo hacia San Pedro Ixcatán. La obra, anunciada por el gobernador Miguel Ángel Navarro, contempla una inversión de 45 millones de pesos y un plazo de ejecución de cuatro meses.

Aunque el inicio de los trabajos representa un alivio para cientos de familias que dependen de esta vía, el proyecto también evidencia el rezago histórico en infraestructura que han enfrentado las comunidades serranas. Durante largo tiempo, el mal estado del camino limitó la movilidad, encareció el transporte de productos y dificultó el acceso a servicios básicos, afectando directamente el desarrollo social y económico de la región.

Habitantes de la zona señalan que la rehabilitación llega tarde y de manera parcial, pues otros tramos de la carretera continúan en condiciones críticas. La intervención actual, aunque necesaria, se percibe como un esfuerzo aislado frente a la deuda acumulada del Estado con las comunidades rurales, que han tenido que adaptarse a la precariedad de sus caminos.

El anuncio oficial plantea la obra como una respuesta a una demanda histórica, pero también abre el debate sobre la falta de continuidad en las políticas públicas de infraestructura y la necesidad de garantizar que las inversiones no se limiten a periodos coyunturales, sino que se traduzcan en un plan integral de conectividad para las zonas más marginadas de Nayarit.

Con este arranque, el gobierno busca mostrar avances en materia de obra pública; sin embargo, la población espera que la rehabilitación de la carretera Ruiz–Zacatecas sea el inicio de una estrategia más amplia y sostenida, capaz de revertir los años de abandono que han marcado la vida cotidiana de las comunidades serranas.