La Comisión Nacional del Agua (Conagua) ha reforzado las labores de supervisión en diversos zanjones de la capital nayarita, lo que ha derivado en la clausura de construcciones que invadían espacios federales. La dependencia advirtió que estas prácticas representan un riesgo civil ante posibles inundaciones y pueden generar severas repercusiones económicas para quienes incumplan la normativa vigente.
Gerardo Leyva Álvarez, director local de Conagua, informó que las sanciones por invasiones en zonas federales oscilan entre 250 mil y un millón de pesos. En lo que va del año, se han clausurado tres obras, aunque ya se tienen identificados otros puntos donde se realizaron movimientos de tierra o edificaciones de manera irregular.
El funcionario señaló que uno de los principales obstáculos es la existencia de documentos de propiedad privada sobre cauces, muchos de ellos emitidos en años anteriores, posiblemente de forma irregular o antes de que se establecieran las leyes actuales que protegen los márgenes de los cuerpos de agua. Esta situación ha derivado en procesos jurídicos complejos, en los que la autoridad debe esperar las resoluciones de los jueces antes de actuar.
“La prioridad es salvaguardar la integridad de la cuenca y evitar que el flujo natural del agua sea obstruido por asentamientos humanos”, puntualizó Leyva Álvarez.
Finalmente, la oficina de representación en Nayarit reiteró el llamado a la ciudadanía para verificar la legalidad de los terrenos antes de iniciar cualquier construcción. La vigilancia sobre zanjones y cauces naturales continuará de manera permanente, pues la invasión de estas áreas críticas es uno de los factores que más contribuye a las afectaciones urbanas durante la temporada de lluvias en el valle de Matatipac.

