Con el objetivo de prevenir enfermedades graves como cirrosis o cáncer de hígado, autoridades de salud recomiendan que todas las personas mayores de 18 años se realicen al menos una prueba de Hepatitis C en su vida. Esta medida permite una detección temprana y acceso oportuno a tratamiento.
Juan Luis Mosqueda Gómez, director del Centro Nacional para la Prevención y Control del VIH/Sida y Hepatitis (Censida), explicó que las guías internacionales sugieren una prueba anual para quienes presentan factores de riesgo, como historial de uso de drogas, privación de la libertad, situación de calle, presencia de VIH, tatuajes o piercings, así como transfusiones de sangre previas a 1995. La hepatitis es la inflamación del hígado y el virus de la Hepatitis C es una de las principales causas de hepatitis crónica.
El funcionario destacó que menos del uno por ciento de la población mexicana padece esta enfermedad, y que los tratamientos actuales ofrecen una tasa de curación superior al 95 por ciento en periodos de dos a tres meses. En México, el programa universal garantiza acceso gratuito a estos medicamentos. Las pruebas rápidas están disponibles en unidades de primer nivel y, en caso de resultar reactivas, se confirma el diagnóstico con PCR, también sin costo.

