Locatarios del mercado Juan Escutia piden regulación del comercio ambulante

A poco más de un mes de la reapertura total de los locales al interior del mercado Juan Escutia, comerciantes establecidos expresaron su preocupación ante lo que consideran una competencia desleal derivada de la falta de control sobre el comercio ambulante en los alrededores del inmueble.

Aunque la reactivación económica ha mostrado avances tras las obras de remodelación, la presencia creciente de puestos semifijos en el exterior ha comenzado a generar inconformidad entre los locatarios formales, quienes advierten que esta situación podría afectar la estabilidad alcanzada en las últimas semanas.

Amaury Robles, propietario de la Pollería Don Panchito, señaló que el retorno a los locales fijos permitió recuperar niveles de venta superiores a los que tenían cuando operaban en la vía pública. Sin embargo, reconoció que el incremento de vendedores informales, especialmente en los giros de frutas y verduras, ha generado tensiones entre los comerciantes.

El entrevistado calificó el fenómeno como una competencia desleal y, aunque mostró empatía hacia quienes buscan sustento mediante el comercio ambulante, hizo un llamado a las autoridades municipales para establecer un reordenamiento que garantice condiciones equitativas. “Todos tenemos necesidades y todos merecemos estar vendiendo, pero hay que ver dónde y cómo”, expresó.

Robles destacó que una de las principales ventajas de comprar dentro del mercado Juan Escutia es la frescura y calidad de los productos, resultado de la relación directa que los locatarios mantienen con los campos de cultivo, las granjas y el rastro local. Subrayó que esta cadena de suministro permite ofrecer alimentos más seguros y apoyar la economía de las familias que acuden al recinto.

La demanda de los comerciantes apunta a que el proceso de recuperación del mercado se consolide bajo reglas claras y con una supervisión efectiva, para evitar que la informalidad termine por desvirtuar el esfuerzo de quienes han apostado por mantener viva la actividad comercial formal en Tepic.