Mientras gran parte del país reporta una disminución en la incidencia de incendios forestales, Nayarit enfrenta un panorama opuesto. En apenas siete días, entre el 15 y el 21 de mayo, el fuego consumió 3 mil 907 hectáreas, equivalente a más de 2 mil 300 veces la superficie del nuevo estadio de béisbol El Coloso del Pacífico en Tepic.

Los datos del Reporte Semanal de Incendios Forestales y del Monitor de Tarjeta Diaria de la CONAFOR revelan que, aunque Nayarit no figura entre las entidades con mayor número de siniestros, sí se ubica entre las más devastadas por la magnitud de cada evento. Con solo cuatro incendios, el estado perdió una tercera parte de toda la superficie dañada en lo que va del año.

El acumulado estatal alcanza ya 11 mil 775 hectáreas afectadas entre enero y mayo, lo que coloca a Nayarit en el octavo lugar nacional por superficie dañada, pese a registrar únicamente 52 incendios. La diferencia con otras entidades es clara: mientras en la Ciudad de México cada incendio consume en promedio 2.8 hectáreas y en el Estado de México cerca de 16, en Nayarit cada siniestro devora 226 hectáreas de vegetación.

Actualmente permanecen activos cinco frentes de fuego en distintos municipios, varios dentro de áreas naturales estratégicas para la captación de agua. En Huaynamota (Del Nayar), el incendio avanzó sobre mil 855 hectáreas antes de alcanzar un 92% de liquidación. En Ixtlán del Río, las brigadas mantienen un control parcial del 75% en el paraje Loma de los Lobos. En Santa María del Oro, el brote en Tapacaloya apenas registra un 10% de liquidación desde el 24 de mayo. En La Yesca, el incendio en el predio La Escondida fue sofocado, aunque persiste la vigilancia para evitar reactivaciones.

El problema no se limita al tamaño de los incendios. Los registros oficiales muestran retrasos significativos en la capacidad de respuesta: en promedio, en Nayarit transcurren 16 horas antes de detectar un incendio y otras 9 horas para que las brigadas lleguen al sitio. Como resultado, los siniestros permanecen activos más de 73 horas, frente a un promedio nacional de 24 horas.

La velocidad con la que avanzó el fuego durante mayo colocó al occidente mexicano como la región más crítica. Solo Jalisco y Nayarit concentraron más de 9 mil 300 hectáreas quemadas en una semana, el 56.9% de toda la superficie afectada en el país en ese periodo.

Paradójicamente, el panorama nacional muestra una reducción significativa: hasta el 21 de mayo, México acumula 4 mil 200 incendios y cerca de 260 mil hectáreas dañadas, una disminución del 67% respecto a 2025. Sin embargo, Nayarit se mueve en sentido contrario, con incendios más extensos, prolongados y difíciles de contener.

La combinación de clima extremo, tiempos prolongados de respuesta y la geografía serrana está convirtiendo a los incendios forestales en un desafío creciente para el estado. Las cifras oficiales confirman que Nayarit se ha convertido en uno de los principales focos rojos ambientales del país.