Los habitantes de la capital que coloquen objetos para reservar espacios de estacionamiento en la vía pública enfrentarán sanciones económicas significativas. Las multas oscilan entre 14 y 40 Unidades de Medida y Actualización (UMA), lo que representa más de 4,600 pesos por infringir la normativa de tránsito y convivencia ciudadana.
De acuerdo con Jorge Javier Olivares Flores, director de los Juzgados Cívicos municipales, esta práctica se concentra principalmente en el primer cuadro de la ciudad, donde comerciantes suelen obstruir el paso con sillas o botes plásticos. El funcionario señaló que estas acciones impiden el uso libre de los espacios públicos durante el horario comercial.
Antes de aplicar la sanción, los oficiales dialogan con los infractores para solicitar el retiro de los obstáculos. Sólo en casos de reincidencia o cuando se ignora el apercibimiento oficial se procede con el castigo financiero, con el objetivo de garantizar el orden urbano.
La vigilancia también se extiende al uso responsable del agua. Aquellas personas sorprendidas lavando vehículos o banquetas con mangueras son sujetas a procedimientos administrativos que buscan fomentar una cultura de cuidado ambiental y respeto a los reglamentos vigentes.
El marco legal contempla alternativas para quienes no puedan cubrir el monto de la multa. En estos casos, se permite permutar el pago por un arresto administrativo de hasta 36 horas, medida que busca desincentivar tanto el desperdicio de agua como la apropiación indebida de los espacios comunes.

