Durante la última semana, Nayarit conservó su condición como la entidad con mayor superficie promedio dañada por incendio forestal en México. Entre el 1 de enero y el 4 de junio, cada siniestro registrado en el estado afectó en promedio 398.57 hectáreas, muy por encima de la media nacional de 72.82 hectáreas por evento.
El reporte actualizado de la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR) indica que la entidad acumula 81 incendios forestales y 32,283.99 hectáreas devastadas, lo que la coloca en el tercer lugar nacional por superficie siniestrada, únicamente detrás de Jalisco y Guerrero. Aunque el promedio estatal disminuyó respecto al corte anterior —cuando alcanzaba 461.49 hectáreas por incendio— Nayarit continúa encabezando este indicador a nivel nacional.
En apenas una semana, la superficie afectada creció en 3,210.43 hectáreas, al pasar de 29,073.56 a 32,283.99. Durante ese mismo periodo se sumaron 18 nuevos incendios al registro estatal.
Los datos también reflejan variaciones en los tiempos de atención. El promedio de detección aumentó de 8 horas con 43 minutos a 14 horas con 3 minutos, mientras que el tiempo de llegada a las zonas afectadas se redujo de 15 horas con 36 minutos a 7 horas con 10 minutos. Pese a esta mejora, los incendios en Nayarit permanecen activos durante 77 horas con 11 minutos en promedio, frente a las 27 horas con 9 minutos a nivel nacional.
Entre el 29 de mayo y el 4 de junio se reportaron ocho incendios adicionales que afectaron 2,341 hectáreas más en territorio nayarita.
A nivel nacional, se contabilizan 4,680 incendios forestales y 340,795.38 hectáreas dañadas. Jalisco encabeza tanto en número de siniestros como en superficie afectada, con 670 incendios y 52,317.89 hectáreas devastadas.
La temporada 2026 muestra una disminución respecto al mismo periodo de 2025: los incendios se redujeron 28%, al pasar de 6,470 a 4,680, mientras que la superficie afectada cayó 69%, de más de un millón de hectáreas a 340,795.38. Dentro de este panorama, Nayarit destaca por la magnitud de cada siniestro, al mantener el promedio más alto de superficie afectada por evento en el país y ocupar el tercer lugar nacional en hectáreas devastadas.

