Fumigación aérea contra el dengue: medida costosa e insuficiente en Tepic

La aplicación de insecticidas mediante fumigación aérea no representa una solución definitiva frente a la propagación del mosquito transmisor del dengue en las colonias de la capital. Autoridades del Sector Salud advierten que la aspersión química elimina únicamente a los ejemplares adultos en vuelo, mientras las larvas continúan desarrollándose en depósitos de agua limpia dentro de los hogares.

El gasto público destinado a la compra de insumos químicos constituye un costo elevado para el presupuesto estatal, sin garantizar la contención de la enfermedad a mediano plazo. Los especialistas señalan que, si las familias no eliminan los criaderos de raíz, la población de vectores se restablece por completo en un lapso aproximado de tres semanas.

José Ramón Isiordia Vargas, director de Sanidad Municipal, subrayó que las jornadas de fumigación resultan inoperantes y económicamente ineficientes si persiste la acumulación de cacharros en los domicilios. La efectividad de cualquier operativo de salud pública depende del compromiso ciudadano para sanear espacios abiertos y desechar recipientes que almacenen agua de lluvia.

La estrategia preventiva exige retirar llantas viejas, cubetas, botellas y objetos en desuso almacenados en azoteas o patios traseros. Las brigadas de vectores enfatizan que el volteado constante de tambos y el cepillado de pilas son las intervenciones biológicas con mayor tasa de éxito para interrumpir el ciclo reproductivo del insecto.

Las campañas interinstitucionales mantendrán recorridos de descacharrización en los sectores con mayor riesgo epidemiológico previo a la llegada de las precipitaciones más intensas. La colaboración comunitaria permanece como el factor determinante para reducir la incidencia de contagios y evitar complicaciones severas en la salud de la población.