La implementación de estrategias de acompañamiento en distintos municipios de Nayarit busca consolidar la unión familiar y prevenir riesgos sociales que afectan a los sectores más vulnerables. Estas acciones priorizan la estabilidad emocional en los hogares mediante el fortalecimiento de los vínculos afectivos y la creación de entornos seguros.
En San Blas, las jornadas resaltaron el papel de los abuelos como pilares de apoyo y transmisores de valores. A través de dinámicas grupales y actividades recreativas, se destacó cómo la experiencia de la población de edad avanzada contribuye a la cohesión comunitaria y a la construcción de una cultura de paz.
La presidenta del Sistema DIF Nayarit, doctora Beatriz Estrada Martínez, subrayó que uno de los objetivos centrales es promover una vida libre de violencia financiera, física o psicológica. En la localidad de Jala, se impartieron herramientas prácticas para identificar señales de abandono o negligencia, con el propósito de que el núcleo familiar funcione como un refugio de cuidados mutuos y comunicación efectiva.
Los talleres incluyeron la participación de múltiples familias, enfocándose en mejorar la relación entre hijos, padres y nietos, y evitar el aislamiento de los adultos mayores. El enfoque técnico permitió que los asistentes reconocieran sus derechos y conocieran las rutas de atención institucional disponibles en caso de requerir apoyo jurídico o asistencial especializado.
Estas intervenciones territoriales buscan transformar el tejido social mediante el fomento del respeto y la igualdad sustantiva en el trato cotidiano. El compromiso institucional persiste en asegurar que cada hogar funcione como un espacio de bienestar integral, donde la protección de la integridad de los adultos mayores sea una responsabilidad compartida por toda la comunidad.

