Campesinos de Nayarit defienden la intermediación gremial ante cambios en convenios de siembra

Productores agrícolas de la costa sur y norte del estado manifestaron su rechazo a las nuevas disposiciones de las compañías procesadoras, que pretenden eliminar la participación de la Asociación Rural de Interés Colectivo (ARIC tabaquera) en los convenios de siembra para el próximo ciclo. La medida rompe con el esquema tradicional de acuerdos colectivos que garantizaba certidumbre en las negociaciones de arrendamiento y contratación de tierras.

Las empresas notificaron de manera unilateral su intención de pactar contratos directos e individuales con cada propietario de parcela, marginando a la organización gremial que históricamente fungía como testigo y garante legal de los compromisos de compraventa. Esta decisión preocupa a los campesinos, quienes advierten que los contratos particulares carecen de garantías técnicas y los exponen a descuentos injustificados en el pesaje, castigos arbitrarios en la clasificación de calidad y pagos por debajo de los costos reales de cultivo.

Juan Carlos Espinoza, representante de los productores de la zona sur, señaló que alrededor de dos mil agricultores se preparan para formalizar los nuevos convenios, condicionando sus firmas a la supervisión estricta de la directiva sindical. El sector mantiene disponibles ocho mil hectáreas para rentar a la industria, exigiendo respeto a los tabuladores económicos aplicados en años anteriores.

La consolidación de un frente común entre las distintas regiones productoras busca presionar a la dirigencia de la ARIC tabaquera para que intervenga de inmediato en el conflicto. Los labriegos esperan una postura pública y un plan de acción formal que permita instalar una mesa de diálogo antes del arranque del periodo de plantación, con el fin de preservar la certidumbre comercial y proteger la estabilidad de las familias del campo.