La construcción del Puente Amado Nervo, infraestructura clave para enlazar por vía terrestre a los estados de Nayarit y Jalisco, se encuentra en la recta final. Tras concluir la superficie de rodamiento, las labores actuales se enfocan en detalles estéticos y de señalización técnica, con miras a su próxima apertura oficial al tránsito vehicular.
Las cuadrillas de trabajadores realizan tareas de limpieza, aplicación de pintura e instalación de dispositivos de protección. Estas acciones buscan garantizar que la obra cumpla con los estándares de seguridad antes de su recepción formal, asegurando una circulación fluida para los miles de usuarios que diariamente se desplazan entre ambos destinos turísticos.
La titular de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes en la entidad, Claudia Araujo Gómez, confirmó que los extremos de la vía ya se encuentran vinculados tras superar las fases críticas de ingeniería. Con ello, la conectividad física entre las zonas colindantes es una realidad palpable para los habitantes.
Aunque algunas unidades han comenzado a transitar de manera anticipada, se implementó un esquema de vigilancia nocturna para prevenir incidentes y proteger tanto a conductores como al personal que aún realiza ajustes menores. Esta medida busca que el cierre de los trabajos se lleve a cabo bajo condiciones de orden y seguridad.
La nueva vía representa un avance sustancial en la movilidad del occidente mexicano. La reducción en los tiempos de traslado permitirá una integración más eficiente entre comunidades, impulsando el desarrollo regional mediante una conectividad moderna que responde a las crecientes demandas urbanas y de servicios en la zona costera.

