La salud mental, el bienestar y el acompañamiento de la población infantil y juvenil en el estado se consolidaron como prioridades con el lanzamiento de la estrategia impulsada por la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo: ABC de las Emociones; salud mental para los jóvenes en planteles de educación básica.
El Gobierno del Estado y el Sistema DIF Nayarit encabezaron la presentación oficial de esta iniciativa, que busca transformar el entorno escolar mediante la atención directa y humana de las emociones en las aulas.
Desde la Escuela Secundaria Técnica número 53 Ramón G. Bonfil, en la colonia Gobernadores de Tepic, se dio el banderazo de salida a un esquema que pretende romper con inercias burocráticas y centrarse en las necesidades reales del alumnado. El modelo de intervención se enfoca en dotar a los estudiantes de herramientas de contención y expresión ante el dolor, la tristeza o la ansiedad de manera cotidiana.
Directivos de la institución explicaron que el programa se sostiene sobre tres pilares fundamentales: autoconocimiento, bienestar y colaboración.
Sobre estos ejes, la presidenta del Sistema DIF Nayarit, Beatriz Estrada Martínez, señaló que la iniciativa representa un compromiso permanente para proteger y escuchar a la infancia, de modo que las aulas se conviertan en espacios seguros donde los alumnos se sientan respaldados por un frente común integrado por autoridades, docentes y familias. “El programa ABC no es un programa más, es un compromiso de cuidar, amar y respetar a nuestra juventud y niñez. Queremos que ustedes, jóvenes y niños, sientan que son vistos, escuchados y abrazados, y que no están solos”.
Coincidió con esta postura el gobernador de la entidad, Miguel Ángel Navarro Quintero, quien hizo un llamado a la sociedad y a los servidores públicos para asumir responsabilidades compartidas y erradicar posturas individualistas ante los retos que enfrentan las nuevas generaciones. El mandatario estatal subrayó que los problemas emocionales no deben atenderse de forma aislada, por lo que resulta indispensable fortalecer la prevención para evitar desenlaces desfavorables.
Docentes y padres de familia que conviven diariamente con los jóvenes desempeñan una función crucial en la detección oportuna de alteraciones en la conducta, según explicaron los coordinadores del proyecto estatal. La meta a mediano plazo consiste en consolidar una sociedad más participativa y abierta al diálogo, asegurando políticas públicas que ofrezcan paz y oportunidades de desarrollo para la población en etapa escolar.

