La marejada provocada por el huracán Rachel, actualmente categoría 3, rebasó caminos y carreteras en la zona de Las Islitas, en San Blas, donde varios restaurantes registraron daños materiales y viviendas de zonas bajas resultaron afectadas por el lodo. Las autoridades mantienen vigilancia permanente en la costa y habilitaron un albergue para atender a las familias que lo requieran.

La fuerza del mar comenzó a sentirse con olas de hasta tres metros de altura que desbordaron el agua sobre caminos y carreteras de acceso a la zona turística, afectando establecimientos a pie de playa y dejando pérdidas materiales entre restauranteros. El avance también alcanzó viviendas en zonas bajas, con acumulación de lodo y daños en inmuebles. Ante ello, el gobernador Miguel Ángel Navarro Quintero instruyó a dependencias estatales a reforzar medidas preventivas en comunidades costeras.

Protección Ciudadana y Bomberos del Estado, junto con la Secretaría de Movilidad, mantienen recorridos de vigilancia en playas, carreteras, ríos y arroyos, en coordinación con autoridades municipales y federales. En San Blas, el presidente municipal José Barajas informó que se habilitó un albergue en la Preparatoria número 12 de la UAN para recibir a adultos mayores, niñas, niños y familias que requieran resguardo.

La Secretaría de Marina mantiene cerrado el puerto de San Blas para embarcaciones mayores y restringido el acceso para menores en Bahía de Banderas. En el norte del estado, personal de Movilidad vigila la carretera Tecuala–Novillero, informando a conductores sobre las condiciones en playas y llamando a extremar precauciones.

La recomendación oficial es conducir a velocidad moderada, evitar zonas con acumulación de agua y mantenerse atentos a los avisos de las autoridades. Mientras Rachel mantiene su influencia sobre el Pacífico mexicano, cuerpos de emergencia continúan con recorridos en puntos de mayor riesgo. En las zonas costeras, la prioridad es evitar que la curiosidad o la necesidad de desplazarse se conviertan en emergencias mayores: las autoridades llaman a la población a mantenerse alejada de playas y áreas inundables.