KFC encontró una forma peculiar de anunciar la mejora de sus Chicken Tenders. En lugar de limitarse a mostrar el producto frente a la cámara, creó una boyband ficticia llamada Tender Boyz cuya misión es cantarles para hacerlos todavía más “tiernos”. La campaña, titulada More Tender Than Ever, se lanzó en Australia y combina humor, música y entretenimiento para presentar una versión renovada del producto junto con 11 salsas diferentes.
El concepto parte de un juego de palabras que funciona especialmente bien en inglés: “Tender” puede referirse tanto al pollo como a algo suave o delicado. KFC y la agencia Special llevaron esa idea al extremo con un comercial que recupera códigos clásicos de las boybands: armonías dulces, gestos sentimentales y estética romántica. El resultado es un procedimiento ficticio de “boy-banding” que convierte al pollo en protagonista de una escena absurda pero memorable.
Mientras el video introduce la idea con humor, la publicidad exterior y los contenidos digitales destacan atributos como tamaño, textura y variedad de salsas. La estrategia busca diferenciarse de los anuncios convencionales de comida rápida y comunicar que los Tenders ahora son más grandes, jugosos y crujientes. Vanessa Rowed, CMO de KFC South Pacific, explicó que el recurso creativo permite contar la transformación del producto desde el entretenimiento.
La campaña tendrá una duración de seis semanas y abarcará televisión, YouTube, streaming, publicidad exterior y redes sociales. Con esta iniciativa, KFC refuerza su apuesta global por el pollo sin hueso y las salsas, convirtiendo una característica del producto en el eje de su comunicación.

