Habitantes de zonas de difícil acceso en la sierra de Santiago Ixcuintla recibieron apoyos en materia de vivienda y capacitación productiva mediante un esquema de asistencia comunitaria. La iniciativa busca abatir el rezago social y generar fuentes alternativas de ingresos económicos en comunidades marginadas del estado.
Con la dotación de maquinaria para panadería y materiales de construcción, decenas de hogares de la localidad de Acatán de las Piñas podrán mejorar sus condiciones de vida de manera inmediata. Los paquetes entregados permitirán establecer microempresas familiares que fortalezcan la economía interna del poblado serrano.
Los insumos forman parte de una estrategia integral orientada a promover la salud y la autogestión en núcleos rurales vulnerables. De esta manera, se dota a los habitantes de herramientas técnicas para que desarrollen oficios sostenibles que frenen la migración hacia las zonas urbanas.
Destaca la entrega directa de láminas galvanizadas destinadas a proteger las viviendas de las inclemencias del tiempo, una demanda recurrente de los colonos. Al coordinar esta entrega, la presidenta del Sistema DIF Nayarit, Beatriz Estrada Martínez, precisó que recorrer las zonas marginadas resulta fundamental para escuchar las necesidades reales de la población y ofrecer soluciones definidas mediante el diálogo directo en territorio.
Beneficiarios de las veintisiete familias atendidas expresaron que la llegada de estos recursos representa un cambio sustancial en sus rutinas diarias de trabajo. El acceso a hornos industriales y charolas de repostería facilitará que las mujeres del colectivo local elaboren alimentos para el consumo comunitario y la comercialización regional.
Este modelo de intervención social se opera a través del Programa Salud y Bienestar Comunitario, el cual prioriza el desarrollo humano sobre el asistencialismo temporal. La meta es que la comunidad se organice de manera independiente para administrar sus propios proyectos productivos una vez recibida la capacitación técnica básica.
A través del acompañamiento de trabajadores sociales y técnicos especializados, los habitantes recibirán asesoría continua para garantizar la durabilidad del equipamiento otorgado. Esta vigilancia busca asegurar que el patrimonio público se traduzca en beneficios reales y medibles a mediano plazo para los hogares beneficiados.
Actualmente, las autoridades de asistencia social mantienen un calendario de visitas para cubrir el total de los asentamientos rurales del municipio. La intención gubernamental radica en que la lejanía geográfica no constituya un impedimento para acceder a los satisfactores básicos de desarrollo y bienestar familiar.

