Avanza construcción de caminos artesanales en Nayarit con participación de la SICT y el INPI

La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), a través del Centro SICT Nayarit, informó avances significativos en la construcción de caminos rurales y artesanales en municipios con altos niveles de marginación, como Acaponeta, Del Nayar y Huajicori.

Con diez frentes de trabajo activos, se proyecta alcanzar una meta de 29.22 kilómetros de caminos que incluyen roderas de concreto hidráulico y empedrado ahogado. La inversión total asciende a 217.63 millones de pesos, con fecha de conclusión prevista para el 31 de diciembre.

Estas obras beneficiarán de manera directa a más de 97 mil habitantes pertenecientes a las comunidades indígenas Wixarica, Na’ayeri O’dam y Meshikan, al mejorar la conectividad y facilitar el acceso a servicios básicos, educación y salud. Además, generan una derrama económica importante en la región, con la creación de 600 empleos directos y más de 1,200 indirectos.

En este proceso, el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) juega un papel clave como instancia de acompañamiento y enlace comunitario. Su participación garantiza que los proyectos respeten la cosmovisión, las formas de organización y las necesidades específicas de las comunidades indígenas. El INPI ha impulsado la consulta y el diálogo permanente con las autoridades tradicionales, asegurando que las obras no solo representen infraestructura física, sino también un avance en el reconocimiento de los derechos colectivos y en la preservación de la identidad cultural.

De acuerdo con la SICT y el INPI, estos caminos artesanales se construyen bajo un modelo que prioriza la mano de obra local y el uso de técnicas adaptadas al entorno, lo que fortalece la economía comunitaria y promueve la apropiación social de las obras. El objetivo es que los caminos se conviertan en un símbolo de integración y desarrollo, respetando al mismo tiempo la riqueza cultural de los pueblos originarios.

Con este esfuerzo conjunto, Nayarit avanza hacia una mayor inclusión territorial, donde la infraestructura se convierte en un puente entre la modernidad y las tradiciones, y en una herramienta para garantizar el acceso equitativo a oportunidades de bienestar.