La renovación de los espacios académicos y administrativos en el campus Amado Nervo de la Universidad Autónoma de Nayarit avanza con el propósito de elevar la calidad de los servicios educativos. Las intervenciones estructurales priorizan la seguridad y funcionalidad de los entornos donde la comunidad realiza sus labores de estudio e investigación, asegurando áreas dignas para el desarrollo profesional.
Diversos frentes de trabajo permanecen activos en puntos estratégicos, destacando la rehabilitación integral del edificio de Tecnología de Alimentos y la mejora del Taller de Alimentos. Este proyecto forma parte de un plan de mantenimiento preventivo y correctivo que busca potenciar la generación de conocimiento científico vinculado con los sectores productivos del estado.
Durante una inspección técnica, la rectora Norma Liliana Galván Meza constató la culminación del nuevo edificio administrativo que albergará las oficinas de la Secretaría de Administración y los Servicios Médicos, lo que permitirá una gestión operativa más eficiente y atención cercana en materia de salud para la comunidad universitaria.
Se supervisó también la colocación de carpeta asfáltica en un área destinada a estacionamiento interno, acción que mejorará la movilidad vial y el ordenamiento dentro del complejo educativo. El presidente del Patronato UAN, Carlos Francisco García Jiménez, acompañó la validación de estos trabajos ejecutados con recursos provenientes del impuesto especial destinado a la institución.
La inversión en infraestructura busca contar con instalaciones adecuadas para impulsar la innovación y la formación de recursos humanos altamente especializados. Representantes de los sectores universitarios, junto al secretario de planeación Erick Martín Jiménez, verificaron que los nuevos laboratorios cumplan con los lineamientos de seguridad para la experimentación, favoreciendo proyectos de alto impacto.
La secretaria de investigación y posgrado, Beatriz Quintero Hernández, subrayó que estas áreas rehabilitadas facilitarán el trabajo de especialistas como Apatzingán Palomino en el desarrollo de nuevas tecnologías alimentarias. Con ello, la universidad fortalece sus capacidades tecnológicas y científicas, consolidando espacios de vanguardia que elevan la competitividad de los programas de posgrado e investigación.
El fortalecimiento de la infraestructura representa una prioridad para asegurar condiciones óptimas de competitividad y bienestar integral en la casa de estudios. La optimización del patrimonio institucional garantiza que la enseñanza técnica y la ciencia se mantengan como motores del desarrollo regional bajo principios de transparencia y rigor académico.

