El creciente consumo de botanas a nivel mundial ha motivado a la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) a evaluar las marcas que podrían representar un riesgo para la salud.
La oferta de estos productos es amplia: frituras de maíz, papas, chicharrones, palomitas y frutos secos. De acuerdo con datos de Hablemos Claro, en 2020 el consumo per cápita de frituras alcanzó los 4.7 kilogramos, equivalentes a aproximadamente 31.4 dólares por persona. En México, las frituras de maíz encabezan la preferencia, seguidas por las papas fritas y los productos elaborados con harina de trigo, con un promedio de 90 gramos consumidos por semana.
Sin embargo, el exceso puede tener consecuencias negativas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda no exceder los cinco gramos diarios de sal en adultos, y aún menos en el caso de niños. Una bolsa convencional de papas fritas puede contener entre 1,000 y 2,500 miligramos de sodio, superando los límites sugeridos.
El estudio de Profeco evidenció que varias marcas ofrecen productos con altos niveles de sodio y grasas saturadas. Entre las más preocupantes figuran: Takis verdes (2.5 g de sodio), Runners (2.1 g), Cheetos Torciditos (1.6 g), Totis originales y Qué Totis (1.4 g cada uno), Quesabritas y Fritos (1.2 g), Susalia Horneadas (1.06 g), Doritos Nacho (1 g) y Churrumais (0.9 g).
La investigación también abarca otros productos de consumo cotidiano, como los huevos, subrayando la importancia de revisar las etiquetas antes de elegir. Estos datos fueron difundidos por Merca2.0.
Por otra parte, ha crecido el interés por opciones más saludables, lo que se traduce en una mayor demanda de botanas horneadas o hechas a base de vegetales, que suelen contener menos sodio y grasas saturadas.

