Cancelación del show de Luli Pampín: entre la seguridad, los reembolsos y un festival improvisado

El espectáculo de Luli Pampín en Tepic fue cancelado este martes, decisión que la artista atribuyó en redes sociales a motivos de seguridad para proteger a niñas y niños.

Lo que genera suspicacia es que no se registró ningún hecho violento en la ciudad durante esa jornada, lo que contradice la justificación inicial. La empresa organizadora, por su parte, aseguró que fue la propia artista quien decidió suspender el evento, deslindándose de la responsabilidad.

La cancelación ocurre en una capital que suele presumirse como “una de las más seguras del país”, pero donde la narrativa oficial vuelve a tambalearse frente a la realidad de un espectáculo infantil suspendido sin explicación convincente.

A la incertidumbre se suma el malestar por los reembolsos: pese a que muchos boletos fueron adquiridos en línea, se exige a los asistentes acudir personalmente al recinto para recuperar su dinero. Una medida que resulta poco lógica y que ha despertado sospechas entre los padres de familia, quienes cuestionan por qué se obliga a la gente a trasladarse hasta el lugar en lugar de ofrecer un proceso digital más transparente.

Como “alternativa”, la empresa anunció la realización del Festival Infantil Magishow, con acceso gratuito en el mismo recinto, dirigido a las familias que tenían previsto asistir. La coincidencia no ha pasado desapercibida: mientras se condiciona el reembolso a la presencia física, se ofrece un evento sustituto en el mismo espacio, lo que para muchos parece más una estrategia para llenar el lugar que una verdadera compensación.

La situación deja abiertas varias interrogantes: ¿por qué se canceló realmente el evento?, ¿por qué se condiciona el reembolso a la asistencia presencial?, y ¿qué intereses se esconden detrás de un festival improvisado que aparece justo en medio de la inconformidad ciudadana?