Compostela fortalece el turismo comunitario con oficios y tradiciones

Compostela huele a café recién tostado, a cuero trabajado a mano y a hojas de tabaco que cuentan historias del pasado. En este Pueblo Mágico de Nayarit, el turismo comunitario no solo se fortalece: cobra vida a través de los oficios, la memoria y el orgullo de su gente.

Durante una gira de trabajo encabezada por la secretaria de Turismo Federal, Josefina Rodríguez Zamora, se inauguraron proyectos que apuestan por un turismo auténtico, sostenible y con profundo arraigo comunitario. Más que nuevos atractivos, se trata de experiencias que nacen del corazón de las comunidades y que transforman saberes ancestrales en oportunidades de bienestar y desarrollo.

El recorrido permitió conocer talleres y espacios donde la tradición se mantiene viva. En Café El Molote, los visitantes descubren el sabor del café serrano de Compostela, cultivado y preparado con técnicas transmitidas de generación en generación. Flor de Chila, por su parte, se presenta como un símbolo de identidad local, donde la creatividad y la herencia cultural se entrelazan.

Uno de los momentos más evocadores fue la visita al taller de elaboración de puros artesanales, una tradición que revive la grandeza de antaño y que hoy vuelve a posicionarse como orgullo regional. También destacó el taller de talabartería Don Nacho, actividad emblemática del municipio, donde el cuero se transforma en piezas únicas que reflejan técnica, paciencia y pasión.

Estas iniciativas, impulsadas desde ejidos, cooperativas y comunidades originarias, promueven un modelo de turismo que prioriza la inclusión social y económica, permitiendo que sean las propias comunidades quienes gestionen sus recursos y compartan sus tradiciones de manera respetuosa y genuina.

De esta manera, Compostela continúa consolidándose como un destino que honra sus raíces y demuestra que el turismo, cuando se construye desde lo local, puede convertirse en una herramienta real de bienestar, desarrollo y orgullo colectivo, confirmando que en Nayarit el turismo va más allá de sus playas y se vive como una experiencia única.