Créditos blandos impulsan siembra de jitomate y chile en Santiago Ixcuintla

Los hortaliceros de los ejidos de Santiago Ixcuintla tendrán acceso a créditos blandos para sembrar jitomate y chile esta temporada. El financiamiento llega por el programa federal Cosechando Soberanía, a través de la Caja Popular Mexicana y del Fideicomiso Instituido en Relación a la Agricultura (FIRA). El monto máximo por productor es de un millón 200 mil pesos, aunque los solicitados van de 250 mil a 500 mil pesos. Los créditos son a ocho meses, con cinco destinados a la cosecha y tres al pago. Quienes liquiden a tiempo recibirán descuento en intereses.

El paquete incluye seguro agrícola contra pérdidas por precio bajo en el mercado, granizo y heladas, además de seguro social para los productores, una novedad en el cultivo de jitomate en la zona. José Luis González Mora, dirigente de los hortaliceros, destacó que este beneficio nunca había sido incorporado en la región. El programa financia únicamente a productores con experiencia en jitomate y chile, dejando fuera a aprendices y al tomatillo, que se prevé entre el próximo año.

La estrategia busca fortalecer la producción local con apoyos que permitan a las familias mantener sus parcelas activas. “No somos millonarios, somos poquiteros. Echamos de a una y de a dos hectáreas con la misma familia, con los hijos, con la señora, con los parientes”, expresó González Mora, subrayando el carácter comunitario de la actividad. Con este esquema, se pretende que los pequeños productores tengan acceso a recursos financieros y de protección social que les permitan enfrentar los riesgos del mercado y las condiciones climáticas.

El programa federal se convierte en un respaldo directo para quienes sostienen la economía agrícola de Santiago Ixcuintla. La combinación de créditos accesibles, seguros y acompañamiento institucional abre la posibilidad de consolidar la producción de jitomate y chile como motores de desarrollo regional. La expectativa es que los beneficios se traduzcan en estabilidad económica para las familias y en un impulso a la soberanía alimentaria del estado.