A una semana del inicio de la zafra, los tres mil abastecedores de caña del ingenio El Molino se encuentran al borde de la quiebra. El precio estimado para la tonelada de caña será inferior a los mil pesos, cifra que no cubre los costos de producción y representa una caída significativa respecto a los mil 152 pesos pagados el año anterior.
Guadalupe Guzmán, dirigente de los Cañeros Propietarios Rurales y Ejidatarios de El Molino, atribuyó la crisis a la inacción de los diputados federales y del gobierno federal, quienes no han frenado las importaciones de azúcar. Explicó que el valor de la caña se determina en función del precio del azúcar, actualmente en 14 mil pesos por tonelada, un nivel insuficiente para garantizar rentabilidad.
Pese a las pérdidas previstas, los productores iniciarán la cosecha, ya que dejar la caña en el campo implicaría riesgos como incendios. “No queremos llegar a eso”, advirtió Guzmán, quien subrayó que ni los productores ni el ingenio son responsables de la situación.
El dirigente alertó que, de no corregirse el precio, el sector cañero enfrentará una ruina generalizada. El impacto no se limitaría a los productores: afectaría a mil cortadores, 280 choferes, 280 propietarios de camiones, 400 obreros del ingenio y a numerosos mecánicos y pequeños comerciantes que dependen de esta actividad.

