Crisis en el transporte urbano de Tepic: piden aumentos sin cumplir acuerdos previos

El dirigente de Transpornay, Francisco Avilés, anunció la conclusión de un estudio técnico-financiero que plantea un ajuste inicial de dos pesos en la tarifa del transporte urbano de Tepic. El documento busca justificar la urgencia de un nuevo esquema de cobro para garantizar la operatividad de las rutas. Sin embargo, la propuesta se enfrenta a un historial de incumplimientos: cada incremento anterior fue acompañado de promesas de renovación de unidades y mejora del servicio, compromisos que nunca se cumplieron.

La realidad es que los autobuses circulan en condiciones deplorables, con fallas mecánicas constantes, interiores deteriorados y choferes que operan sin capacitación adecuada. Los usuarios denuncian retrasos, rutas incompletas y un servicio que se degrada día con día. Más grave aún, los accidentes derivados de estas deficiencias han dejado consecuencias fatales, evidenciando que la falta de mantenimiento y supervisión no es solo un problema económico, sino un asunto de seguridad pública.

El gremio argumenta que los gastos mensuales se destinan principalmente a reparaciones imprevistas, con erogaciones de entre 10 mil y 15 mil pesos por fallas en bombas o tapas de motor. No obstante, la ciudadanía cuestiona la ausencia de resultados visibles: los autobuses siguen siendo inseguros y obsoletos, mientras los permisionarios insisten en que la tarifa actual “carece de sustento”.

La Secretaría de Movilidad anunció un proceso de verificación para unas 300 unidades, pero la experiencia ciudadana demuestra que estas revisiones suelen ser superficiales y poco efectivas. Los autobuses continúan circulando con fallas evidentes, mientras los usuarios se ven obligados a pagar más por un servicio deficiente.

El transporte público en Tepic se encuentra en una encrucijada: los permisionarios reclaman ingresos mayores, pero la ciudadanía exige responsabilidad, seguridad y calidad. Sin sanciones por incumplimientos pasados y sin un plan real de renovación del parque vehicular, cualquier ajuste tarifario corre el riesgo de convertirse en otro episodio de abuso contra los pasajeros.