La FIFA abrió la primera etapa oficial de venta de boletos para la Copa del Mundo 2026, con una respuesta masiva de aficionados. Más de 4.5 millones de personas se registraron en el sorteo que otorgó acceso prioritario a la compra, y los seleccionados recibieron notificaciones por correo electrónico para adquirir entradas en un plazo limitado.
El torneo, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá con la participación inédita de 48 selecciones, ofrece boletos en cuatro categorías: desde 60 dólares en fase de grupos hasta más de 6,700 dólares para la final. Aunque aún no se define el calendario ni las sedes específicas de cada selección, la demanda inicial confirma el interés global por el evento.
La FIFA aclaró que esta primera fase corresponde únicamente a los ganadores del sorteo y que se abrirán nuevas etapas en los próximos meses. Además de la venta directa, aerolíneas y patrocinadores han anunciado esquemas alternativos de acceso mediante canje de puntos o dinámicas comerciales autorizadas.
El impacto del Mundial trasciende lo deportivo y se refleja en sectores como el entretenimiento y las apuestas. En Brasil, por ejemplo, analistas prevén un repunte en la audiencia y en el volumen de registros en casas de apuestas, tendencia que podría repetirse durante el torneo. Este escenario se da en medio de un contexto económico internacional moderado, con previsiones de crecimiento más cautelosas para economías emergentes.
Con la venta de boletos apenas en su fase inicial, la Copa del Mundo 2026 comienza a perfilarse como un evento de alto impacto global, tanto dentro como fuera de las canchas.

