El municipio de Bahía de Banderas, Nayarit, registró ayer inundaciones en varias zonas de su cabecera municipal, así como marea alta en sus playas, debido a los efectos del huracán Priscilla. El presidente municipal, Héctor Santana, informó que la situación permanece bajo control, aunque se mantiene vigilancia constante en la región.
De acuerdo con el funcionario, las playas de Bucerías y Nuevo Nayarit —antes conocido como Nuevo Vallarta— presentan un aumento considerable en el nivel del mar. Por esta razón, se han colocado banderas rojas, señal internacional que advierte sobre condiciones peligrosas en el agua y prohíbe el ingreso al mar para prevenir accidentes.
Santana exhortó a la población a extremar precauciones durante las próximas 48 horas, especialmente al salir de casa, ya que las lluvias asociadas al huracán podrían generar nuevos riesgos en distintas zonas del municipio. Los huracanes son sistemas de tormenta con vientos intensos y precipitaciones abundantes, capaces de provocar marejadas ciclónicas, inundaciones y daños tanto en áreas costeras como en el interior del territorio.

