En Nayarit, al menos 700 personas se encuentran en lista de espera para recibir un trasplante de riñón dentro del régimen ordinario del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), una cifra que evidencia la necesidad urgente de fortalecer la cultura de donación de órganos en la entidad.
Este dato refleja un problema de salud pública de fondo: la insuficiencia renal crónica, que suele ser consecuencia de enfermedades de alta prevalencia en México como la diabetes y la hipertensión arterial. Ambas afecciones, silenciosas en sus etapas iniciales, deterioran progresivamente la función renal, llevando a miles de pacientes a depender de tratamientos como la diálisis o hemodiálisis, que limitan su calidad de vida y representan una carga emocional y económica para sus familias.
Para quienes esperan un trasplante, la intervención representa la posibilidad de recuperar autonomía, salud y estabilidad. El delegado del IMSS en Nayarit, Jesús Chávez, informó que el riñón es el órgano más solicitado tanto a nivel estatal como nacional, donde se estima una demanda superior a los 17 mil trasplantes.
Actualmente, el 80% de las donaciones proviene de personas vivas —quienes pueden donar un riñón o una parte del hígado— mientras que el 20% restante corresponde a donaciones cadavéricas. Para atender esta necesidad, el IMSS Nayarit cuenta con dos licencias activas para la procuración de órganos: una en el Hospital General de Zona (HGZ) No. 1 en Tepic y otra en el Hospital de Zona No. 33 en Bahía de Banderas.
Chávez destacó que ambos hospitales tienen metas establecidas en materia de donación multiorgánica, y que el HGZ No. 1 ya ha cumplido con su objetivo anual. Subrayó que, a través de actividades de sensibilización como una reciente caminata, se busca fomentar la donación cadavérica, considerada la vía más eficaz para ampliar el número de trasplantes y mejorar la calidad de vida de quienes los necesitan.

