La protección del territorio indígena comienza a traducirse en acciones concretas. En cumplimiento de los compromisos del Plan de Justicia para los pueblos originarios, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) trabaja de manera acelerada en la conformación del Catálogo de Lugares Sagrados, un instrumento jurídico que busca blindar rutas de peregrinación y centros ceremoniales frente a amenazas externas.
La estrategia tiene alcance regional. De acuerdo con la dirección del Centro INAH, el proyecto se desarrolla de manera simultánea en Jalisco, Zacatecas, Durango, San Luis Potosí y Nayarit, con el propósito de crear un registro exhaustivo que trascienda las fronteras políticas y respete la cosmovisión de las comunidades indígenas. Para ello, se ha conformado un equipo interestatal de antropólogos que se encarga de identificar y validar cada sitio.
En Nayarit, los primeros resultados ya se reflejan en la sierra. Con apoyo operativo de la delegación de Durango, el equipo local inició desde el año pasado trabajos de campo en Jesús María y la Mesa del Nayar. En estas zonas, consideradas enclaves centrales de la espiritualidad cora y wixárika, se han georreferenciado puntos clave que serán incorporados al catálogo federal.
El proyecto representa un paso decisivo en la transición del discurso político a la documentación técnica, ofreciendo a las comunidades indígenas un escudo legal que garantice la preservación de su patrimonio cultural y espiritual.

