La veda de camarón en los sistemas estuarinos y zonas lagunarias del Pacífico comenzará el próximo 3 de marzo, como respuesta a una temporada de captura deficiente marcada por la escasez del producto en comparación con ciclos anteriores. La medida busca proteger la reproducción de la especie y favorecer su recuperación en las costas de Nayarit.
La Subsecretaría de Pesca y Acuicultura del estado, en coordinación con Inapesca y Conapesca, evalúa el impacto de esta restricción. Natalia Blancas Gallangos, titular de la dependencia, explicó que la caída en los volúmenes de extracción encendió las alertas de sustentabilidad en la región, obligando a diseñar alternativas para mitigar la crisis económica de los productores.
El gobierno estatal anunció programas de apertura de canales artesanales y apoyos económicos a las cooperativas durante el periodo de prohibición, con el fin de ofrecer un alivio financiero a los trabajadores. Además, se reforzará la vigilancia para garantizar el cumplimiento de la normativa y evitar la pesca furtiva que pueda comprometer la próxima temporada.
Aunque la pesca libre enfrenta dificultades, la acuicultura de granja mantiene niveles estables de producción, lo que ayuda a compensar el déficit en el mercado. Los productores locales trabajan en certificaciones de inocuidad y sanidad para impulsar la exportación del camarón nayarita, consolidando la diversificación como estrategia frente a los retos climáticos y biológicos.
La resiliencia de las comunidades pesqueras será clave para superar el periodo de restricción. Se prevé que las gestiones gubernamentales faciliten el acceso a insumos básicos y que el monitoreo de las especies determine las fechas más adecuadas para la reapertura del mercado

