El laboratorio de Bromatología de la Universidad Autónoma de Nayarit abrió sus puertas a los estudiantes de primer semestre de la Licenciatura en Nutrición, convirtiéndose en el espacio donde la química y la biología se integran para analizar la composición de los alimentos. La práctica busca transformar la teoría del aula en evidencia científica tangible, fortaleciendo la formación académica de los universitarios.
Bajo la dirección de la maestra Nancy Ruelas, los jóvenes conocieron protocolos de seguridad y herramientas tecnológicas que emplearán durante su preparación. “Estas sesiones prácticas permiten a los estudiantes familiarizarse con procesos de investigación real, fundamentales para entender la calidad y seguridad de los productos alimenticios”, señaló la docente durante el primer acercamiento experimental del grupo.
La disciplina científica de la bromatología estudia los insumos desde su recolección hasta su efecto metabólico en el organismo. Con dinámicas iniciales, los alumnos se preparan para participar en proyectos de innovación nutricional que impacten en la salud pública, sumando rigor técnico a su vocación de servicio.
El programa académico prioriza el contacto directo con la ciencia del plato, fomentando pensamiento analítico y capacidad de observación. La experimentación permite descifrar estructuras moleculares y beneficios de los nutrientes, consolidando competencias esenciales para futuros especialistas en el sector salud.
Con estas actividades, la máxima casa de estudios reafirma su compromiso de formar cuadros profesionales capaces de liderar investigaciones científicas que beneficien el bienestar integral de la comunidad nayarita.

