Un lobo marino juvenil, rescatado en la playa Lo de Marcos, enfrenta un pronóstico reservado en un centro especializado tras sufrir una fractura expuesta en la mandíbula y heridas profundas en el abdomen. De acuerdo con la PROFEPA Nayarit, las lesiones derivaron en una infección avanzada que compromete sus signos vitales.
El traslado hacia las instalaciones veterinarias se complicó por el tráfico, lo que incrementó el estrés del animal. Los especialistas analizan si las heridas fueron ocasionadas por un depredador marino o por el impacto de una hélice. Debido a su fragilidad inmunológica, aún no es posible realizar una cirugía mayor.
El protocolo de urgencia incluye medicamentos para controlar la infección y estabilizar la frecuencia cardiaca, mientras un equipo de veterinarios locales y nacionales evalúa si en las próximas 48 horas el ejemplar tendrá la fuerza suficiente para resistir una reconstrucción ósea.
El caso evidencia la vulnerabilidad de la fauna silvestre frente al aumento de la actividad náutica en Nayarit. Autoridades ambientales llamaron a extremar precauciones en zonas de avistamiento, recordando que la protección de estas especies es esencial para el equilibrio del ecosistema y el atractivo turístico de la región.
El equipo de rescate mantiene vigilancia permanente sobre el animal, cuyo futuro sigue siendo incierto. La comunidad científica considera este episodio un desafío técnico y ético para la medicina de fauna silvestre en el Pacífico mexicano

