Las obras de rehabilitación en el céntrico Mercado Juan Escutia ingresaron a su fase final, con el objetivo de consolidar la infraestructura de este histórico recinto y asegurar la continuidad operativa de los negocios locales.
La renovación ha traído calma a las familias que diariamente operan en los locales comerciales, garantizando la preservación de sus fuentes de empleo e ingresos en un entorno seguro y funcional.
En los pasillos del tradicional centro de abasto capitalino, la locataria Laura Elena Valdés explicó que la conclusión paulatina de los trabajos devolvió tranquilidad al gremio, al tiempo que permite mantener la venta de indumentaria festiva para bodas, quinceaños, confirmaciones y graduaciones.
Aunque el reemplazo de pisos y la reestructuración general muestran avances sustanciales, comerciantes como María Irma Rodríguez Flores señalaron áreas de oportunidad prioritarias, entre ellas la remodelación de los sanitarios y el reordenamiento del comercio artesanal en los accesos de las escaleras.
Sólo resta atender estas peticiones complementarias para que el histórico centro de abasto recupere plenamente su dinamismo y permanezca como punto de encuentro por excelencia para los habitantes de Tepic.

