En medio de la incertidumbre económica que acompaña el inicio de año, el mercado Juan Escutia en Tepic ofrece un respiro a las familias. Aunque varios productos de la canasta básica han registrado incrementos en 2026, los comerciantes de carnes rojas, aves y pescados han decidido conservar sus precios, protegiendo así el gasto cotidiano de los consumidores.
Lejos de aprovechar la llamada “cuesta de enero”, los locatarios aseguran que la estabilidad responde a ajustes mínimos de los proveedores. Yolanda Guajardo, comerciante del lugar, explicó: “El precio de nuestros proveedores aumentó sólo un peso, es algo que se puede soportar, y nosotros tenemos los mismos precios que el año pasado todavía”.
Para quienes organizan su mandado, José María Verdín confirmó que las tarifas se mantienen sin cambios: el kilo de carne de cerdo continúa en 120 pesos y la carne de res en 230 pesos. “No ha aumentado nada, todo sigue igual”, señaló el carnicero.
En el área de pollerías, Amaury Robles destacó que las condiciones climáticas favorecen al consumidor. Explicó que el precio del pollo suele elevarse en temporadas de calor extremo o lluvias intensas, cuando las aves sufren deshidratación en las granjas; sin embargo, el clima invernal mantiene estable la producción y evita incrementos.
Mireya Santos Flores resumió el sentir de los comerciantes: “Esperemos aguantar así porque de verdad que está subiendo todo… pero son los mismos precios y la misma calidad, esperamos estar así hasta que Dios nos dé licencia”.
De esta manera, el mercado tradicional se consolida como una alternativa accesible para enfrentar la inflación en el arranque de 2026

