El Hospital de Jesús María, ubicado en la sierra del Nayar, cuenta ya con un tomógrafo de última generación que permitirá ofrecer diagnósticos especializados a las comunidades indígenas de la región. Con este equipo de 65 cortes, los habitantes podrán acceder a estudios oportunos de padecimientos graves sin necesidad de trasladarse a zonas urbanas distantes.
La inversión, cercana a los 30 millones de pesos, se destinó a la adquisición de un aparato de la marca Philips, cuya capacidad técnica facilita la detección temprana de enfermedades como cáncer, hemorragias internas y lesiones que requieren atención inmediata. Hasta ahora, las familias serranas debían recorrer largas horas de camino para recibir este tipo de servicios, lo que complicaba la atención rápida en casos de emergencia.
El gobernador Miguel Ángel Navarro Quintero subrayó que la incorporación de esta tecnología busca reducir la brecha de desigualdad en el acceso a la salud. “Contar con equipo avanzado en zonas rurales es fundamental para salvar vidas, pues sólo mediante un diagnóstico preciso se pueden iniciar protocolos médicos efectivos a tiempo”, señaló.
Además de la instalación del tomógrafo, se puso en marcha un programa de capacitación para el personal médico y técnico, con el fin de garantizar un uso eficiente y permanente del equipo. La medida representa un avance significativo en la infraestructura hospitalaria del estado, especialmente para las comunidades más alejadas.

