La administración estatal desplegó un operativo de atención inmediata en Ahuacatlán para auxiliar a las familias que sufrieron pérdidas materiales derivadas de las recientes precipitaciones. Brigadas recorrieron las zonas afectadas y establecieron un compromiso de acompañamiento permanente, con el objetivo de restablecer la habitabilidad de las viviendas en el menor tiempo posible y garantizar la seguridad de quienes habitan áreas de mayor riesgo.
Durante la supervisión de las labores de limpieza, el titular del Ejecutivo, Miguel Ángel Navarro Quintero, informó que en coordinación con autoridades municipales se facilitará la reposición de bienes domésticos dañados por el lodo y el agua. Estos apoyos se complementan con la entrega de colchonetas, artículos de higiene y cobijas gestionados por el Sistema DIF Nayarit, institución que mantiene la logística de distribución para enfrentar la contingencia de manera inmediata.
Como medida preventiva, se instalarán bocas de tormenta en puntos estratégicos para mitigar la fuerza de los escurrimientos en futuros eventos climáticos, evitando que el caudal alcance niveles destructivos en las zonas bajas. Aunque el saldo de la emergencia se limitó a daños materiales, la intervención institucional busca reducir riesgos a la integridad física de la población mediante un monitoreo constante que continuará en los próximos días.
Maquinaria pesada se sumará a las labores de desazolve en drenes y arroyos que atraviesan la mancha urbana, además de iniciar la rehabilitación integral del alcantarillado pluvial. El gobierno estatal también anunció una revisión normativa de las edificaciones y de cualquier obstrucción que limite el flujo natural de las corrientes, con el fin de corregir deficiencias estructurales que históricamente han vulnerado a estos sectores durante la temporada de ciclones.
Superada la etapa crítica de la emergencia, las dependencias encargadas de infraestructura mantendrán presencia en la región para fortalecer los servicios básicos y reducir la vulnerabilidad de la comunidad. El respaldo gubernamental permanecerá vigente hasta que se restablezca la normalidad en cada hogar afectado, asegurando que las obras de prevención proyectadas brinden tranquilidad a las familias nayaritas frente a futuros fenómenos meteorológicos.

