El próximo lunes 26 de octubre comenzará el paro nacional transportistas de carga, una movilización indefinida motivada por la reducción de estímulos fiscales, la inseguridad carretera, las extorsiones y el deterioro de las autopistas. Voceros del gremio advirtieron que estas condiciones encarecerán el traslado de mercancías y afectarán directamente a la cadena de suministro.
En el ámbito local, representantes señalaron que la manifestación contempla la presencia de unidades en puntos estratégicos, aunque aún no se definen las ubicaciones. Aclararon que el acuerdo prevé expresiones con camiones y pancartas, descartando bloqueos viales en las rutas del estado. La Alianza Mexicana de Organización de Transportistas, la Confederación Nacional de Transportistas Mexicanos y la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga encabezan este anuncio, con voceros estatales como Mario Antonio, José Manuel y José de Jesús García Hernández.
El paro nacional transportistas de carga tiene como señalamiento central los efectos derivados de la disminución de beneficios fiscales sobre los gastos operativos. Las agrupaciones sostienen que el incremento en sus costos terminará repercutiendo en los fletes y en los consumidores finales. A ello se suman las condiciones de riesgo que padecen las tripulaciones durante sus trayectos cotidianos: falta de paradores seguros, extorsiones y cobros en ruta que complican el trabajo, afectando con mayor severidad a los pequeños permisionarios.
Mediante esta presión, los inconformes buscan que las autoridades federales atiendan sus reclamos y emitan una respuesta formal al pliego petitorio. La estrategia consiste en mantener la presencia de los camiones de carga, reiterando que hasta el momento no contemplan cierres a la circulación local. Estimaciones del sector señalan que esta actividad involucra en el territorio estatal entre mil y mil 500 unidades, reflejando la relevancia económica de la industria y la escala de las demandas planteadas.
Mientras las dirigencias acuerdan las acciones definitivas y aguardan la postura oficial de la Federación, se mantiene la convocatoria al paro indefinido. Los afectados sostienen que la estabilidad fiscal, la seguridad en las vías de comunicación y los costos de tránsito resultan determinantes para la continuidad de sus servicios.

