Los pescadores organizados de Nayarit esperan que la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (CONAPESCA) y el Instituto Nacional de Pesca y Acuacultura (INAPESCA) adelanten el decreto de veda para el camarón de estero. La captura del marisco, que tradicionalmente se extiende hasta marzo, no puede prolongarse este año debido al agotamiento del producto.
Juan de Dios Fernández, dirigente de la Federación de Pescadores Ribereños, advirtió que es urgente atender la petición de sus representados para permitir que el poco camarón que queda logre reproducirse. Criticó que la veda se levantó demasiado tarde a causa de los huracanes, lo que provocó que el camarón se desplazara al mar y que la temporada resultara un fracaso.
El desplome fue severo: apenas se capturaron 550 toneladas de las 5 mil 500 previstas, lo que representa solo el 10 por ciento de la meta. Fernández señaló que los pescadores trabajaron menos de dos meses, en lugar de los seis habituales.
El líder pesquero lamentó la falta de conciencia de las autoridades en la preservación de los recursos. Recordó que la veda del camarón de estero suele iniciar en marzo, pero en ocasiones se ha retrasado hasta abril, lo que impide el ciclo biológico de la especie y su salida al mar para desovar.
Para evitar otro fracaso, Fernández explicó que se acordó con INAPESCA la necesidad de dialogar también con CONAPESCA y contratar a la Facultad de Ingeniería Pesquera para implementar vedas regionalizadas en Nayarit.
La temporada dejó graves consecuencias económicas: la mayoría de las cooperativas quedaron endeudadas y no pudieron cubrir créditos ni obligaciones. El dirigente recordó que esta crisis ya había sido planteada a la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, sin que se concretaran apoyos.
Además, lamentó que Nayarit no haya logrado aplicar el programa Bienpesca, a diferencia de Sinaloa, ni proyectos para desazolvar los esteros, que se encuentran “asolados” y “aterrados”, reduciendo aún más la producción.
Finalmente, Fernández señaló que otro problema es el precio del camarón, que se mantiene bajo pese a la escasez, debido a las importaciones de otros países. México, al no subsidiar la actividad como lo hacen naciones con mayor tecnología, no puede competir en el mercado internacional.

