El levantamiento de la veda para la captura de camarón de estero en Nayarit fue programado para el 19 de septiembre, según lo acordado en Mazatlán por la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (CONAPESCA), el Instituto Mexicano de Investigación en Pesca y Acuacultura Sustentable (IMIPAS) y representantes del sector pesquero nacional. Sin embargo, la decisión ha generado inconformidad entre los pescadores ribereños del estado, quienes exigían el inicio inmediato de la temporada.
Juan de Dios Fernández, dirigente estatal de la Federación de Pescadores Ribereños, advirtió que mientras las autoridades aplazan la apertura, el contrabando opera sin restricciones. “La zafra ya comenzó en Nayarit, pero por parte de los ilegales. Calculamos que más de tres mil toneladas han sido capturadas y comercializadas sin ningún tipo de vigilancia”, señaló.
Fernández denunció la ausencia total de inspección y cuerpos de seguridad en la zona. “Ni la Marina, ni la policía estatal o municipal están presentes. Es un caos, hay corrupción y desinterés. Si en más de dos décadas no han podido poner orden, no lo harán en diez días”, afirmó, criticando la postura de CONAPESCA, a la que acusó de ignorar las demandas locales.
Los pescadores sostienen que la falta de vigilancia perjudica directamente a quienes invierten en la actividad productiva, mientras que los traficantes aprovechan la impunidad para llevarse el recurso. Fernández insistió en que imponer fechas sin considerar las condiciones locales es una decisión autoritaria que desconoce la realidad de los ribereños.
Por otro lado, la veda para la captura en altamar se mantendrá vigente hasta el 26 o 28 de septiembre, según lo establecido por las autoridades. En este contexto, los productores nayaritas se sienten en desventaja frente al saqueo, sin respaldo institucional y con el riesgo de perder gran parte de su inversión en esta temporada.

