La distancia que durante décadas separó a decenas de hogares en Nayarit se detuvo con la llegada de un nuevo grupo de viajeros a territorio estadounidense. Cincuenta y ocho padres, madres y hermanos concluyeron un proceso administrativo iniciado a finales de 2025 para reencontrarse con sus familiares radicados en el extranjero, dentro del esquema Uniendo Familias Nayaritas, coordinado por la Federación de Nayaritas en Estados Unidos (FENINE).
Las historias recogidas en Casa Nayarit reflejan el impacto de la separación prolongada. Para Martha Alicia Martínez, la jornada significó el fin de una espera de 25 años sin ver a sus hijos, una situación que antes parecía imposible por la falta de documentos de viaje. Casos similares se multiplicaron entre los asistentes, en su mayoría personas de la tercera edad.
El trayecto implicó superar temores y experiencias inéditas. María del Rosario, quien inició sus trámites de visado en 2026, abordó un avión por primera vez para caminar después por las calles californianas. Los testimonios coinciden en que el miedo al traslado aéreo cedió ante la expectativa de convivir nuevamente con sus descendientes.
Desde la organización de la FENINE, los resultados fueron positivos en logística y atención. La tesorera y encargada del programa, Josefa León, confirmó la llegada sin contratiempos de la delegación: “Bien contentos porque tampoco tuvimos espera en el aeropuerto; traemos un total de 58 papás, 10 salieron a otros estados, entonces estoy muy contenta porque todo salió muy bien”.
El arribo a las sedes comunitarias marcó el cierre de un ciclo de gestiones y el inicio de una estancia compartida. Las lágrimas y abrazos registrados durante la recepción simbolizaron la culminación de un esfuerzo colectivo para restituir los lazos afectivos de la comunidad migrante originaria de Nayarit.

