La posible incorporación de los consultorios adyacentes a farmacias (CAF), incluidos los populares consultorios del Dr. Simi, a la red de servicios del IMSS-Bienestar se plantea como una alternativa para ampliar la atención médica a personas sin seguridad social. La propuesta surge en un contexto marcado por la reducción de la capacidad instalada del sector público en México.
Aunque en 2022 el entonces subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, criticó estos espacios al afirmar que “el objetivo de los consultorios adyacentes a farmacias es vender medicamentos, no es resolver un problema de salud”, un artículo reciente publicado en la revista Salud Pública de México plantea su integración al sistema federal. El documento fue elaborado por cinco investigadores, entre ellos Humberto Álvarez Sáyago, integrante de la Coordinación de Unidades de Primer Nivel del IMSS-Bienestar.
El estudio señala que la capacidad instalada del sector público muestra una tendencia decreciente, mientras que los CAF han crecido de forma sostenida. Bajo ese diagnóstico, los autores sostienen que su inclusión como parte de la red ambulatoria para personas sin seguridad social representa una alternativa viable ante el debilitamiento del primer nivel de atención pública.
Tras entrevistas con funcionarios y usuarios, el texto concluye que socialmente los CAF son valorados positivamente y que existe apoyo a su incorporación al sistema público. La propuesta contempla delegarles servicios ambulatorios de baja complejidad mediante convenios y protocolos definidos por las autoridades sanitarias.
Especialistas en políticas públicas y representantes de la industria farmacéutica coinciden en que estos consultorios ya cubren una parte relevante de la demanda. Pablo Kuri Morales, exsubsecretario de Salud, afirmó que “la pregunta no es si los CAF pueden incorporarse al sistema de salud pública, porque en los hechos ya lo están haciendo”, y agregó que “son una alternativa real para el primer nivel de atención en el país”.
Los CAF operan en México desde 1997 y su expansión responde a la falta de cobertura para personas sin IMSS o ISSSTE, así como a la saturación de los servicios públicos. Según la Asociación Nacional de Farmacias de México (Anafarmex), el número de estos consultorios pasó de 13 mil en 2013 a 20 mil en 2025.
Durante 2022, el 17.7% de las personas con alguna necesidad de salud acudieron a estos espacios. Anafarmex reporta un promedio de 12 millones de consultas mensuales, cifra cercana a un tercio de las otorgadas por los servicios estatales. La atención se concentra en padecimientos de baja complejidad, procedimientos menores y seguimiento de enfermedades crónicas.
Antonio Pascual Feria, presidente de Anafarmex, expresó que “siempre que se trate de sumar esfuerzos, el sector privado tendrá disponibilidad”, y subrayó que médicos, hospitales y consultorios están abiertos al diálogo con las autoridades.
El estudio Factibilidad de inclusión de consultorios adyacentes a farmacias privadas en la red de servicios públicos documenta una disminución de consultorios públicos entre 2017 y 2022, frente al aumento de los CAF en el mismo periodo, y concluye que el marco legal no impide la participación privada en la red pública.

