El reciente accidente aéreo en la sierra de Ixtlán del Río ha sido presentado por la Fiscalía de Nayarit como una posible tentativa de atentado contra el gobernador Miguel Ángel Navarro Quintero. Sin embargo, este es ya el segundo supuesto atentado en su contra y, como en el primero, no existe una sola prueba que lo confirme.
La insistencia en señalar enemigos sin evidencias concretas genera más preguntas que certezas y abre la sospecha de que, ante la falta de resultados en seguridad y desarrollo económico, se recurre a la construcción de amenazas para sostener un discurso político.
El caso del jet ejecutivo Cessna Citation I/SP, que despegó de Tepic rumbo a Aguascalientes y se desplomó minutos después, deja un vacío de respuestas. ¿Por qué dos pilotos viajaban sin pasajeros ni instrucciones claras hacia Aguascalientes? Esa circunstancia, lejos de reforzar la hipótesis de un atentado, plantea dudas sobre la operación misma del vuelo.
Mientras tanto, lo único indiscutible es que las únicas victimas reaeles de estos supuestos ataques contra el gobernador, son dos personas —Óscar Quezada y Ángel Ricardo Granados Vargas— quienes fallecieron en el cumplimiento de su trabajo, una pérdida que merece respeto y claridad en las investigaciones.
La narrativa oficial insiste en que existen amenazas contra el gobernador, pero los peritajes aún no descartan causas como fallas mecánicas o condiciones meteorológicas. Sin pruebas materiales, la versión de un atentado se sostiene únicamente en discursos y en la exposición de supuestos hallazgos en teléfonos asegurados.
En este escenario, la ciudadanía observa cómo se multiplican las historias de enemigos invisibles, mientras los problemas tangibles —la inseguridad, la economía estancada y la infiltración criminal en instituciones— siguen sin resolverse.
Más que fortalecer la confianza, la repetición de supuestos atentados sin evidencias erosiona la credibilidad institucional. Lo que queda pendiente es una investigación seria, transparente y con resultados verificables, que explique tanto las causas del accidente como las razones de un vuelo que nunca debió convertirse en un misterio.

