Las autoridades federales y estatales mantienen bajo vigilancia preventiva el litoral occidental del país ante el avance de la tormenta tropical Boris, fenómeno que genera condiciones de inestabilidad en varios estados de la región. El sistema, localizado frente a las costas de Guerrero, provoca lluvias persistentes y un incremento notable en la fuerza del viento, lo que compromete la seguridad en zonas de playa y navegación menor.
De acuerdo con reportes meteorológicos, el ojo de la tormenta se ubica a menos de 200 kilómetros al sur-sureste de Acapulco, con vientos sostenidos de 75 kilómetros por hora y desplazamiento lento. Sus bandas nubosas se extienden hacia el norte del Pacífico, elevando la probabilidad de inundaciones en áreas vulnerables. La Comisión Nacional del Agua informó que los modelos de pronóstico proyectan un impacto potencial durante las primeras horas del martes, con tormentas intensas en Nayarit, Jalisco y Colima.
El principal riesgo identificado corresponde al oleaje elevado, con alturas de entre tres y cuatro metros en las costas de Nayarit y Colima. Las rachas de viento alcanzan niveles críticos para la navegación y actividades recreativas, obligando a restringir el acceso a bañistas y a reforzar medidas de seguridad en comunidades costeras. Protección Civil instó a la población a respetar los señalamientos de banderas en playas, evitar el cruce de cauces con niveles elevados y trasladarse a sitios seguros en caso de vivir en zonas bajas.
La vigilancia se mantendrá activa hasta que el sistema degrade su fuerza o se aleje del territorio nacional. Autoridades subrayan la importancia de atender únicamente los canales oficiales de información para prevenir riesgos y garantizar la seguridad de la población.

