El sector del transporte público en la entidad manifestó su adhesión a las políticas de movilidad que restringen la operación de aplicaciones digitales externas. La postura coincide con el desarrollo de una herramienta tecnológica institucional diseñada para que las unidades concesionadas compitan en un entorno regulado y seguro para los usuarios.
La aplicación permitirá a los conductores de vehículos de alquiler operar bajo condiciones de equidad frente a los servicios digitales. Con este respaldo oficial se busca garantizar que el transporte público cuente con sustento legal para modernizarse sin comprometer la seguridad de los pasajeros ni la estabilidad financiera del gremio.
Gregorio Haro Amaya, secretario general del Sindicato de Choferes de Taxis, Transporte Urbano y Similares, precisó que estas acciones tecnológicas pretenden frenar la competencia desleal. La implementación de un sistema propio busca revertir los efectos negativos que afectaron la economía de los trabajadores en los últimos años, priorizando siempre el cumplimiento de la normativa estatal.
El esquema administrativo vigente también prioriza la entrega de concesiones a los conductores con mayor tiempo de servicio en el estado. Este modelo elimina la figura del intermediario y asegura que el patrimonio laboral llegue a quienes han dedicado su vida al volante sin haber tenido acceso previo a un permiso propio.
Integrantes de la organización sindical relataron que en periodos anteriores la obtención de permisos implicaba erogaciones informales que oscilaban entre 100 mil y 250 mil pesos, generando un entorno de opacidad. Actualmente, la Secretaría de Movilidad regula la asignación de sitios y permisos mediante reglamentos estrictos que evitan prácticas discrecionales y garantizan una distribución justa de beneficios.
Conductores y ciudadanos están convocados a mantener vigilancia activa para asegurar que las normativas se respeten en beneficio del orden social. Bajo esta nueva dinámica, el sindicato observa un panorama de justicia laboral que fortalece a los hogares de los transportistas nayaritas. La suma de innovación tecnológica y transparencia administrativa representa el cierre de una etapa de incertidumbre y la apertura hacia un servicio de mayor calidad y legalidad.

