La exposición Tzompantli en Nayarit abrió sus puertas el pasado 27 de octubre en el Museo Regional de Nayarit como parte de las actividades del Festival Santoro 2026, ofreciendo al público una amplia mirada al universo creativo del artista nayarita Juan Carlos Ponce, quien celebra cuatro décadas de trayectoria como pintor y 28 años como maestro grabador.

La muestra, titulada “Tzompantli: un altar de imágenes”, fue inaugurada con la presencia de Othón Quiroga, director del Centro INAH Nayarit, y reúne 40 obras pictóricas y gráficas que reflejan distintas etapas de la producción artística de Ponce, considerado uno de los creadores visuales más destacados de la entidad.

A través de las piezas exhibidas, los visitantes pueden adentrarse en uno de los temas más constantes dentro de la obra del artista: la muerte. Lejos de abordarla únicamente desde una visión trágica, la exposición la presenta como un símbolo cargado de memoria, transformación, permanencia y significado cultural.

Durante la inauguración, realizada el 27 de octubre, el propio maestro Juan Carlos Ponce compartió con los asistentes detalles sobre los procesos creativos detrás de cada obra, así como las técnicas y fuentes de inspiración que han marcado su desarrollo artístico a lo largo de los años.

La exposición forma parte de la programación cultural del Festival Santoro 2026, iniciativa que busca acercar al público a diversas manifestaciones artísticas y fortalecer la difusión del patrimonio cultural de Nayarit.

“Tzompantli: un altar de imágenes” representa además un reconocimiento a la trayectoria de un creador que ha contribuido significativamente a las artes visuales en la entidad mediante la pintura y el grabado, además de su labor formativa con nuevas generaciones de artistas.

Los asistentes podrán recorrer una colección que combina elementos de la tradición, la identidad y la reflexión sobre la vida y la muerte, temas que han acompañado la producción artística de Juan Carlos Ponce durante varias décadas.

Con esta exposición, el Museo Regional de Nayarit se consolida como un espacio para el encuentro entre el arte, la historia y la comunidad, ofreciendo una experiencia cultural que invita a contemplar cómo las imágenes pueden preservar la memoria y resignificar conceptos universales como la muerte y la trascendencia.