Con el propósito de fortalecer la convivencia y promover espacios seguros para la comunidad estudiantil, la Universidad Autónoma de Nayarit (UAN) puso en marcha un foro orientado a la construcción de una auténtica cultura de paz en la UAN, mediante el intercambio de experiencias y estrategias enfocadas en la prevención de conductas hostiles dentro de los entornos académicos.
La iniciativa abrió espacios de diálogo y reflexión en los que participan integrantes de distintas áreas del conocimiento, quienes comparten experiencias, prácticas exitosas y propuestas encaminadas a consolidar ambientes de respeto, inclusión y certidumbre dentro de las aulas universitarias.
A través de mesas de trabajo, dinámicas de análisis y ejercicios colaborativos, las actividades se centran en fortalecer valores como el respeto a la vida, la empatía y el rechazo a cualquier forma de violencia. Además, se promueve la conciliación como una herramienta fundamental para la resolución pacífica de conflictos cotidianos, contribuyendo a mejorar la interacción entre estudiantes, docentes y personal universitario.
Durante el foro, las y los participantes analizan la efectividad de los proyectos y programas que actualmente se desarrollan en las facultades y unidades académicas. El objetivo es identificar áreas de oportunidad y reforzar aquellas acciones que han demostrado resultados positivos en la construcción de ambientes armónicos y colaborativos.
Las autoridades universitarias consideran que este tipo de iniciativas trasciende el ámbito educativo, al fomentar habilidades de negociación, diálogo y resolución pacífica de conflictos que pueden replicarse en distintos espacios de la vida social. De esta manera, se busca que las juventudes universitarias se conviertan en agentes de cambio capaces de promover la convivencia respetuosa en sus entornos familiares, laborales y comunitarios.
Asimismo, el fortalecimiento de estos espacios contribuye a consolidar políticas institucionales de largo plazo enfocadas en garantizar la seguridad, el bienestar y el libre desarrollo de la comunidad universitaria. La promoción permanente de una cultura de paz representa una de las estrategias clave para construir entornos educativos más incluyentes y favorables para el aprendizaje.

