La Universidad abre espacios educativos como refugios temporales en San Blas, Tecuala, Acaponeta, Bahía de Banderas y Villa Hidalgo, con el propósito de salvaguardar la integridad de la población en áreas de riesgo. La infraestructura universitaria se adaptó de manera inmediata para recibir a las familias desplazadas de forma preventiva, garantizando espacios seguros y acondicionados para su estancia.

En cada plantel de nivel medio superior se activaron protocolos de atención básica que incluyen áreas techadas, servicios esenciales y acompañamiento institucional. Estas medidas buscan ofrecer tranquilidad a los habitantes que enfrentan posibles inundaciones u otros efectos derivados del ciclón tropical.

La rectora Norma Liliana Galván Meza encabezó la coordinación con brigadas estatales y municipales, asegurando el suministro de insumos y el monitoreo constante de los niveles de riesgo en arroyos y cauces cercanos. Esta vinculación interinstitucional fortalece la capacidad de respuesta y permite atender de manera eficiente las necesidades de la población.

Autoridades universitarias hicieron un llamado a los habitantes de los sectores colindantes para seguir estrictamente las recomendaciones de Protección Civil. La cultura de la prevención se mantiene como eje prioritario para mitigar imprevistos y proteger a los núcleos familiares más expuestos.

Los albergues permanecerán operativos mientras dure la alerta meteorológica. Las cuadrillas de apoyo universitario continuarán desplegadas en los distintos puntos, brindando seguimiento a las necesidades operativas y reforzando la seguridad de quienes se encuentran resguardados.