Desde el 1 de junio de 2023, los manglares de Nayarit están oficialmente protegidos bajo la Ley de Desarrollo Forestal Sustentable. Esta medida busca preservar uno de los ecosistemas más valiosos del estado, hogar de especies como el cocodrilo, el jaguar y una gran variedad de aves migratorias. Aunque la ley no prohíbe explícitamente el uso del mangle en actividades culinarias, su aprovechamiento está sujeto a regulación.
Xitle González, titular de la Secretaría de Desarrollo Sustentable en Nayarit, explicó que el uso del mangle con fines tradicionales —como en la preparación del pescado zarandeado— está permitido bajo el principio de usos y costumbres, siempre que se cuente con una autorización emitida por la Semarnat. “Nuestra Constitución y la Ley de Equilibrio Ecológico reconocen y protegen los usos y costumbres. Por eso existen permisos específicos que permiten el aprovechamiento del mangle, siempre bajo criterios medibles y sustentables”, señaló.
El pescado zarandeado, ícono de la gastronomía nayarita, se distingue por su sabor ahumado, tradicionalmente logrado al cocinarlo sobre brasas de mangle. Cocineros locales aseguran que esta madera aporta un aroma y sabor únicos, difíciles de replicar con otras especies. Sin embargo, ante las nuevas restricciones, muchos han optado por alternativas como el encino, buscando mantener viva la tradición sin comprometer el equilibrio ecológico.
Este caso refleja el delicado balance entre la conservación ambiental y la preservación cultural. En Nayarit, ambas dimensiones conviven, y el diálogo entre autoridades y comunidades busca asegurar que las prácticas ancestrales puedan continuar sin poner en riesgo los recursos naturales.

