Son niños que apenas comienzan la primaria y adultos que han superado los 90 años. Viven en Tepic o en comunidades serranas donde el médico más cercano está a horas de distancia. Algunos fueron perdiendo la audición poco a poco, hasta dejar de reconocer las voces de sus seres queridos; otros nacieron con hipoacusia y crecieron en un silencio parcial, aprendiendo a leer labios y a intuir conversaciones. Esta semana, 335 personas recibieron un auxiliar auditivo que les devuelve la posibilidad de escuchar con claridad el entorno y reencontrarse con el sonido de la vida.
La jornada de distribución recorrió 15 municipios de Nayarit, desde Tepic hasta Del Nayar y Huajicori, regiones donde acceder a un servicio especializado implica traslados largos y costos inalcanzables para la mayoría. El Sistema DIF estatal llevó el dispositivo directamente a quienes lo necesitaban, eliminando esas barreras.
Para los menores, la mejora auditiva impacta en el aprendizaje y la integración escolar; para los adultos mayores, interrumpe un proceso que suele derivar en aislamiento. “La atención auditiva resuelve una necesidad básica que abre el acceso a todo lo demás”, señaló Beatriz Estrada Martínez, presidenta del DIF estatal, quien encabezó la jornada. Los 335 dispositivos corresponden a una primera etapa: las entregas continuarán durante el año, con prioridad en comunidades indígenas y regiones serranas donde la demanda supera la oferta disponible.

